Después de más de un mes sin escribir, aquiiiiiiiiiiii estoy.
Sinceramente, puedo confirmar que no ha sido el mejor mes, pero también confirmo que me ha hecho coger mas fuerzas que nunca. He cometido grandisimos errores, que me han servido como GRANDES experiencias y de los que no me arrepiento. De lo único de lo que me alegro, es de haber recuperado un gran pilar en mi vida, y esta historia solo me deja una moraleja: Nunca antepongamos el amor a la amistad.
A esa amistad que esta ahí cuando no tienes absolutamente nada más. Esa amistad que te hace un regalo o una broma para verte sonreír. Esa que si tu eres feliz, ellos lo son el triple.
Pero también puedo asegurar, que hay un aspecto en mi que no ha cambiado. Ese camino difícil que mucha gente deja a un lado. Verifiquemos que soñamos con lo imposible y, como no lo alcanzamos, nos refugiamos en lo que damos en llamar sensatez. Erradiquemos el adjetivo de los impotentes: IMPOSIBLE.
Porque los barcos, están mas seguros en el puerto, pero para eso no fueron creados.
Así, que, como quien no arriesga no gana, nunca dejare de arriesgar, aunque pierda, si hay una minina posibilidad de ganar, en lo que sea. El mundo esta lleno de cobardes, no quiero unirme a ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario